VERTE SONREÍR…

Soy hombre de creer en la suerte y hoy un día más compruebo de haber tenido muy buena suerte al haber tenido confidentes, amigos, maestros, mentores y como muchos llamarían… PADRES.

Como ustedes no sé y no me interesa saber si se encuentren más, son aquellos mis viejos que me enseñaron a valorar cada paso, a pescar sin dar el pescado, exigirme, pero también apoyarme, siempre a su manera que no siempre fue tan fácil de entender, en momentos difíciles creyeron en mí, aunque tenían claro que podía fallar, me cubrieron y consintieron tanto, que hoy en día no sé qué tan bueno fue, pero lo valoro porque tengo claro que fue y es con amor, en las buenas y en las no tanto, siempre conmigo, no sé qué tan buen hijo he sido, al final no sé qué es ser un buen hijo, pero ustedes para mí son mis viejos queridos y les agradezco por tanto cada día, cada instante de felicidad.

Es por ello que verlos sonreír no es lo único, pero si lo mejor que me han enseñado de la vida, a seguir por lo que quiero y no por lo que me dicen, a ser crítico, sensible y cada día crecer firme para defenderme y vivir en el mundo, a su manera, pero fue así como entendí que lo que cuenta es SER FELIZ y SONREÍR, a tener la actitud adecuada que no era la de los demás sino la mía.

Es gracias a ustedes que aprendí la pasión por el deporte, mi parte emocional, a controlar sentimientos y hasta entender que la vida y la muerte es un proceso que todos debemos seguir, pero es solo en la vida que tenemos donde podemos disfrutar y simplemente SER CADA QUIEN LA PERSONA QUE ES.

Gracias mami porque tu sensibilidad de mujer me enseñó a llorar sin pena, sentir sin temor y arriesgarme de nuevo por lo que quería porque sabía que jamás estaría solo, aunque así me hubiera sentido más de una vez, levantarme con fuerza ya no era una opción, es lo único que cuenta, seguir, siempre seguir sin importar la velocidad y que además siempre debo hacer lo que me guste, así me cueste… ¡GRACIAS MAMI!

Gracias pa´ es gracias a ti y tu fortaleza lo que me enseñó a valorar las decisiones y hacerme responsable de ellas, me costó aprender, pero hoy entiendo que cada quien se hace responsable de cada paso que avanza y así mismo responsable de sus actos, omisiones, palabras y silencios, que jamás hay que dejar las cosas a mitad de camino, planear el siguiente paso y la persistencia te lleva a alcanzar lo que quieres… ¡GRACIAS PA´!

10 de junio de 1983, 17:05, aquel viernes en que un loco nació, alguien con mucha suerte de nacer en un país llamado Colombia y una ciudad llamada Bogotá, un loco ciudadano del mundo con suerte de haber nacido con mis más grandes confidentes y que hoy me alegra ¡VERLOS SONREÍR!… ¡LOS AMO POR SU EXISTENCIA!

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